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Bernardo de Irigoyen
Un olvido Nicoleño
Dr. santiago mario Gosa
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Este
importante político, diplomático y jurisconsulto argentino ha sido olvidado
por San Nicolás, ya que no existe en nuestra ciudad una calle que recuerde
su nombre, por lo tanto al acercarse la fecha de un nuevo aniversario del
Acuerdo de San Nicolás, del cual fue uno de sus gestores, me permito a
través de estos breves párrafos recordar su figura.Nació
en Buenos Aires, el 18 de diciembre de 1822, hizo sus estudios en la ciudad
natal y desde temprana edad reveló aptitudes intelectuales excepcionales. En
1843, a los 21 años se graduó de doctor en jurisprudencia en la Universidad
de Buenos Aires e ingresó en la Academia de Jurisprudencia de la cual fue
prosecretario.. |
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Comenzó la
carrera diplomática con un cargo de oficial en la legación Argentina en Santiago
de Chile, llevaba como misión principal promover negociaciones sobre las
cuestiones de límites existentes entre ambos países. En 1846 al ser retirada la
Legación Argentina en Chile pasó a Mendoza donde tuvo una prolongada
permanencia,
Al regresar a Buenos Aires en
1851 le fue encargado recopilar antecedentes históricos sobre los cuales se
basaría la defensa de los derechos argentinos sobre el Estrecho de Magallanes,
también estudió los problemas pendientes con la Santa Sede sobre el derecho de
patronato.
Derrocado Rosas, el General
Urquiza le encomendó la misión de recorrer las provincias del interior, para
llevar el mensaje del vencedor de Caseros e invitar a los gobernadores a
contribuir a la organización nacional.
A su capacidad, esfuerzo y
habilidad diplomática se debieron las primeras negociaciones que condujeron al
Acuerdo de San Nicolás que estableció las bases para convocar un congreso
constituyente en la ciudad de Santa Fe que sanciono la Constitución de 1853.
Terminada con éxito su
misión, a su regreso cuando Urquiza disolvió la Legislatura provincial, formo
parte del Consejo de Estado nombrado por el caudillo entrerriano,,tuvo una
influencia importante en este organismo y se destaco por sus propuestas de
abolir la pena de muerte por delitos políticos y la confiscación de bienes por
cualquier clase de delitos. Luego declino la candidatura que a secretario del
Congreso Constituyente le ofreció a Urquiza.
Después de estos
acontecimientos, durante un tiempo se mantuvo alejado de la vida pública,
dedicándose a negocios particulares relacionados con la actividad agropecuaria y
al ejercicio de la profesión de abogado..
En 1860 fue elegido convencional en
la Asamblea provincial que debía estudiar la reforma de la Constitución
Nacional, al año siguiente declinó un ministerio que le ofreció el Presidente
Derqui y en 1866 también rechazó la legación de Chile que le quiso confiar el
presidente en ejercicio, Dr. Marcos Paz.
En 1870 Sarmiento lo designa
Procurador del Tesoro y durante la administración del sanjuanino fue
vicepresidente de la Exposición Nacional de Córdoba.
En 1872 fue elegido Senador
provincial, además actuó como miembro de la Convención reformadora de la
Constitución bonaerense.
En 1875 fue nombrado Ministro
de Relaciones Exteriores por el Presidente Avellaneda, en momentos en que había
cuestiones conflictivas con países limítrofes.
En 1876 debió intervenir en
un conflicto suscitado por la intervención del gobierno de Santa Fe contra la
sucursal local del Banco de Londres. En esa oportunidad recibió la amenaza del
abogado del Banco de Londres Dr. Manuel Quintana, quien le previno que para
defender al banco, una cañonera inglesa había salido hacia Rosario, esta amenaza
no se concretó ante la enérgica protesta de Irigoyen, lo más importante fue la
doctrina esbozada en su trabajo La Soberanía Nacional y la protección
diplomática de las acciones al portador, donde a la pretensión del encargado de
negocios inglés, para que el gobierno nacional intervenga ante la provincia a
los fines de que cesara en su accionar sobre el banco, el canciller argentino
respondió que las sociedades anónimas carecían de nacionalidad y por lo tanto no
correspondía el derecho a la protección diplomática.
En ese año
negoció con éxito los tratados de paz y límites con Brasil y Paraguay que
resolvieron cuestiones emergentes de la terminación de la guerra de la Triple
Alianza.
Inicio negociaciones con
Chile y logro sentar las bases de un tratado preliminar firmado el 18 de enero
de 1878.
Nuevamente fue ministro de
Relaciones Exteriores durante el gobierno de Roca y a su talento se debió que
se evitase un conflicto armado con Chile por cuestiones de límites. En 1881 se
firmo el tratado fundamental de límites con Chile sobre las bases propuestas en
su anterior gestión como canciller.
En 1882 Roca lo nombra
Ministro del Interior, en 1885 se postula como candidato a presidente de la
República por el Partido Autonomista renunciando al ministerio. En 1886 Roca
impone a Juárez Celman, entonces Irigoyen se retira de la vida pública.
En 1889 adhiere a la naciente
Unión Cívica y participa en la Revolución del 90 y después de la caída de Juárez
Celman forma parte de la Junta Consultiva de la Unión Cívica.
En 1891 la convención de ese
movimiento político proclama la formula presidencial Mitre- Bernardo de
Irigoyen. Sin embargo el General Mitre llega a una transacción con Roca y se
produce el cisma en el movimiento cívico, Irigoyen se declara contra la
política de los acuerdos y se incorpora a las filas del naciente radicalismo. En
1892 la convención de la Unión Cívica Radical voto su candidatura a presidente
de la República.
En 1895 representó al nuevo
partido político en el Senado Nacional y ese mismo año interpelo al Ministro del
Interior Dr. Quintana, la interpelación produjo como resultado una crisis de
gabinete, lo que finalmente provocó la renuncia del Presidente Luis Sáenz Peña.
Desempeño la senaduría hasta
1898, año en que resulto electo gobernador de la Provincia de Buenos Aires, en
el ejercicio de sus funciones lo acompaño el prestigioso historiador Adolfo
Saldías como vicegobernador, su mandato concluyo en 1902 y su gestión mereció
general aprobación.
Al término de su período de
gobierno, en 1902 fue elegido senador nacional cargo que retuvo hasta su muerte
ocurrida el 27 de diciembre de 1906.
Así culminó una vida y una
trayectoria al servicio del Estado Argentino, de su soberanía y de su unidad
nacional. Nos dejo como legado intelectual cuarenta trabajos entre defensas,
informes, discursos que se publicaron en formas de folletos y libros.
Entre ellos sobresalen
¨Recuerdo del general San Martín; Recuerdos de Don Bernardo de Monteagudo;
Delfín Gallo. Apuntes Biográficos (1890); Colonización e inmigración en la
República ( 1891).
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