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FRANCISCO RAMOS MEJÍA: EL PROFETA MILENARISTA DE LA PAMPA ARGENTINA 

Francisco Ramos Mejía nació en Buenos Aires el 20 de Noviembre de 1773, sus padres fueron Gregorio Ramos Mejía y Maria Cristina Ross hija de un escocés protestante.
                Al cumplir diez años ingreso al Real Colegio Seminario, donde estudio gramática y latín. Se llama de esa forma a lo que damos hoy el nombre de escuela secundaria y su plan de estudios duraba cuatro años, luego completaría sus estudios en el Real Colegio San Carlos
                En 1797 ocupo un cargo en el Alto Perú en la localidad de Tomina del departamento de Chuquisaca, en 1801, fue nombrado Juez subdelegado en el departamento de Pacaxes, unos de los seis partidos del departamento de La Paz, situado en la alta meseta que rodea al lago Titicaca, zona de mucha población indígena sometida al régimen de la mita.
                En mayo de 1804 se caso con Antonia Segurola, joven heredera de una cuantiosa fortuna, que era hija de Sebastián Segurola que había sido gobernador intendente de la Paz, que además había reprimido la rebelión indígena de Tupac Catari.
                A través de esta experiencia en el Alto Perú toma contacto con las culturas indígenas, sumidas en la explotación, cultural, económica y política, y como afirman quienes han estudiado su vida, en ese lugar se forma su percepción de la cuestión indígena.
                En 1806 el joven matrimonio, vendió sus bienes en el Alto Perú,   y en 1808 adquirió una chacra situada en el actual partido de la Matanza de dos mil  hectáreas que iban  desde la costa del Rió Matanza hasta el Palomar de Caseros.
                En 1810, empezó un breve periodo de actuación pública, en octubre de ese año fue nombrado regidor del Cabildo, ocupando los Cargos de Defensor de Menores, luego se desempeño como Alférez Real y desde mediados de 1815 Alcalde Provincial dejando de actuar en 1816.
                Poco después de la Revolución de Mayo, en 1811, Ramos Mejía estaba en marcha hacia el sur, deja a Chascómus  a la retaguardia, cruzó él Salado acompañado de cinco ayudantes de confianza, hombres de campo que conocen la zona, uno de ellos era José Luis Molina, baqueano y lenguaraz que le hará de guía y mediador con los indios.
                Cerca de la laguna  Kaquel Huincul le compro a los indígenas el derecho de ocupación de las tierras en 10.000 pesos fuertes en Monsalvo, actual partido de Maipú, Provincia de Buenos Aires.
                En un lugar llamado Mari.Huincul, que en lengua aborigen  significa ¨diez lomas¨, tierra alta que elige Francisco Ramos Mejía, para levantar su población, iniciando un establecimiento para la cría de ganado mayor denominado ¨ Miraflores¨.
                En este lugar los indios aprendieron a sembrar utilizando el caballo para arar, se sembró por primera vez en la zona, se cosecho trigo, cebada y maíz, se plantaron árboles, como los cedros, robles, castaños y frutales, también se hicieron artesanías domésticas.
                A los indígenas le enseña los principios de la moral cristiana, sin embargo la prédica de Ramos Mejía se alejaba de la doctrina católica, durante el servicio religioso de los sábados, el patrón demostraba su vocación de orador sagrado, sin embargo sorprendía a los visitantes algunas de sus actitudes, por ejemplo la falta de imágenes sagradas, como la afición  de Ramos de leer y anotar la Biblia.
                Se rumoreaba además que bendecía las uniones ilegitimas, pese a ello indios y criollos pobres adherían por igual a las reglas  implantadas en Miraflores, que eran llamadas por estos ¨la Ley de Ramos¨.
                En 1815, se instalo un fortín   al mando del capitán Ramón Lara en la laguna Kaquel Huincul, sin embargo la frontera seguía en él Salado, finalmente la frontera se fijó en el fortín y en 1817 se fundo el pueblo de Dolores.
                Recién en 1819, el estado le reconoció el derecho de propiedad de la tierra a Francisco Ramos Mejía. Pese a la oposición de Juan Manuel de Rosas, que sospechaba de Ramos por que los malones no afectaban las propiedades de este, Rosas se había opuesto a que la frontera se expandiera hasta Tandil, para impedir que Ramos siguiera comprando tierras a los indios, es indudable que Ramos no integraba el poderoso sector de los ganaderos saladeristas e inclusive la firma de Ramos aparece junto a la firma de los enemigos de Rosas en la guerra de panfletos que se produjo como consecuencia del cierre de los saladeros en 1818.
                A principios de 1820, el gobierno buscó un acuerdo con los indígenas de las sierras de Tandil, cuando las propuestas llegaron a los indígenas, decidieron que Francisco Ramos Mejía actuara como procurador de ellos. Lugar de las conversaciones fue  la estancia de Miraflores, finalmente el 7 de marzo de  1820 se firmó el Tratado de Miraflores, por el Art. 4 se fijaba la línea de frontera en las tierras ocupadas por los estancieros, sin embargo estos debían permitirle libre paso por sus tierras a los indígenas, por el Art.5 Los indios debían devolver la hacienda robada, pero los blancos debía respetar los bienes de los indios.
                Ochos meses un malón azotó la localidad de Lobos, seis días después corrió la misma suerte  la localidad de Salto el 3 de diciembre de 1820.
                Entonces el General Martín Rodríguez ordenó una campaña contra los indios del sur, estos se retiraron y le tendieron una celada, si bien Martín Rodríguez triunfa, debió retirarse  por falta de medios. Y en enero de 1821 regreso al fuerte de Kaquel Huincul.
                Donde decidió tomar graves determinaciones, ordeno  que fueran detenidos todos los indios que trabajaban en la Estancia de Miraflores, acusándolos de ser espías de los demás indios que realizaban los malones y que Francisco Ramos Mejía se presentara a la ciudad de Buenos Aires ante el Gobernador, al estanciero lo acuso de preferir la amistad de los  indígenas a la de sus conciudadanos y también de trabajar en contra de la religión oficial.
                Al ejecutar la orden, hubo un intento de resistencia, pero intervino Ramos Mejía convenciendo a los indígenas que marcharan pacíficamente ya que al dia siguiente iría al fuerte a hablar con el gobernador para arreglar la situación.
                Cuando fue Ramos Mejía al dia siguiente, el Gobernador le comunico que los indios no serían liberados, y que él debía abandonar su estancia e ir a la capital, cuando se trasladaba al Fuerte Ramos Mejía vio en el camino, los cadáveres de ochenta indios, al presentar su protesta se le contestaron que durante la marcha se produjo un intento de resistencia que debió ser sofocado.
                Con fecha del 4 de febrero de 1821, el capitán Ramón Lara le informa al gobernador que al allanar la estancia sola se encontró seis fusiles, de los cuales tres eran inútiles, por lo visto era un arsenal anémico para una estancia en zona de frontera.
                Muchos indios y gauchos ante los nuevos hechos huyeron, entre ellos se  contaba José Luis Molina capataz de Francisco Ramos Mejía, quien reunió 1500 lanzas y mes y medio después de huir de Miraflores encabezo un malón que se llevo 150.000 cabezas de ganado y redujo a cenizas el pueblo de Dolores. Dos meses después cayo sobre Pergamino. En esos malones fue respetada la estancia de Francisco Ramos Mejía.
                Debido a las denuncias que había contra las practicas religiosas de Ramos Mejía, se le encargo al Padre Valentín Gómez su investigación y este designo al cura vicario de Dolores para que investigara sobre el terreno las denuncias formuladas, según el informe de Valentín Gómez de las dos acusaciones contra Ramos Mejía, de haber santificado el día Sábado y la de realizar casamientos, se informa que solo la primera ha sido comprobada.
                En vista de ello el Ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia dictó una resolución donde establecía ´´Intimase a Don Francisco Ramos Mejía se abstenga de promover prácticas contrarias a la religión del país y de producir escándalos contrarios al buen orden público, al de su casa y familia y a su reputación personal¨.
                Se  le prohibió volver a su estancia de Miraflores, confinándole para siempre en su chacra de los ´Tapiales¨,  donde fue acompañado por un grupo de indios fieles que alzaron tolderías similares a las del desierto, la finca también sirvió de refugio a los aborígenes condenados a trabajos forzados en Buenos Aires.  En ese lugar  el 15 de marzo de 1828  muere Francisco Ramos Mejía.
                Según José María Pico la familia había construido en la chacra un sepulcro para don Pancho, estuvieron esperando dos días para obtener el permiso para inhumar sus restos, y de pronto un grupo de indios entró en la casa y tomo el cajón  y se lo llevaron al sur del río Matanza con rumbo desconocido, actualmente la familia no sabe dónde se encuentran los restos de don Pancho Ramos Mejía.
                La finca de Tapiales fue residencia de cinco generaciones de los Ramos Mejía hasta que en 1968 se la expropió para levantar el Mercado Central de Buenos Aires, la finca fue preservada por que en 1942 fue declarada monumento histórico nacional.
                En esa finca se filmaron escenas de la película ¨Camila ¨ de Maria Luisa Bemberg y a partir de este año esta abierta al acceso público los día Sábados de 11 a 17. 

Pensamiento de Ramos Mejía 

Las doctrinas religiosas de Ramos Mejía se inscriben dentro de la corriente que se denomina milenarismo. Según esta corriente ante del fin de los tiempos reinara Cristo  en la tierra durante mil años, después de la resurrección de los justos y antes del Juicio Final.

Para analizar este tema tenemos que introducirnos en la personalidad de un jesuita chileno Manuel Lacunza ( 1731- 1801) exiliado en  Imola en el norte de Italia luego del decreto de expulsión de Carlos III (1767)  donde se dedico a escribir la única obra de su vida´´ La Venida del Mesías en Gloria y Majestad´´, finalizada en 1790, recién editada en 1814, pero ya divulgada en copias fragmentarias que circularon en Europa y América, este extenso libro de aproximadamente 1500 páginas, tenía como tema central el retorno y el reino futuro de Cristo en la tierra.

Su interpretación del Anticristo como cuerpo moral y no como mero individuo, su exégesis en donde considera a la Roma Pontifical la cabeza espiritual e ideológica  del último imperio de la historia, formado por el conjunto de los reinos dominadores del mundo occidental presagiaba futuros conflictos con la autoridad de la Iglesia.

Por otro lado trato de evitar un conflicto con la autoridad de Roma, lo que lo llevo a escribir su obra con el seudónimo de un hebreo cristiano Josaphat Ben Ezra.

En América La Venida del Mesías, produjo efectos, cuando se tuvo noticia de la obra a través de copias manuscritas, el Virrey Loreto como consecuencia de la denuncia del abogado Dalmacio Vélez Baigorri, decidió remitir todos los ejemplares de la obra al Santo Oficio. Sólo recién en 1824 el Santo Oficio  se pronunciara condenando las tesis de Lacunza.

Al comienzo de la gesta revolucionaria vuelve a cobrar importancia la obra de Lacunza, la utopía milenarista de una tierra nueva que terminara con la injusticia y la opresión, va a conquistar a diferentes personalidades de la Revolución de Mayo.

Hubo dos hombres  que canalizaron los ideales revolucionarios en una utopía milenarista, el primero fue Manuel Belgrano, el otro Francisco Ramos Mejía

Belgrano conoció una copia manuscrita de la obra de Lacunza, la llevó a Londres  en su viaje diplomático y allí edito 1500 ejemplares.

Era una edición de cuatro tomos, realizada en la imprenta de Carlos Wood y consta de un prologo escrito por el mismo Belgrano.

La obra influyó en Ramos Mejía, siendo aparte de la Biblia, su única cita bibliográfica, con la salvedad de que varias veces lo hace con la intención de criticar las ideas de jesuita.

Por lo tanto su pensamiento tenía autonomía con respecto a las ideas lacunzianas, sobre todo al papel de la Iglesia de Roma en la historia del cristianismo.

Nos es posible conocer su doctrina religiosa, denominada por los indios y los gauchos pobres´´ La Ley de Ramos¨, por intermedio de sus escritos.

1- ¨El Evangelio de que responde ante la Nación el ciudadano Francisco Ramos Mejía¨. Un escrito de 15 páginas escritas en un lenguaje hermético y complejo, con frases en latín, citas bíblicas y con referencias a Lacunza y su obra.

2- Las anotaciones hechas al margen de la ´´Venida del Mesías en Gloria y Majestad´´( en la edición belgraniana de 1816), compuesta por 4 tomos, reveladas por Ricci  y publicadas en 1923. Ramos Mejía cuestiona muchos de los principios teológicos  católicos de Lacunza. A través de estos comentarios se puede determinar con claridad su oposición a los principios de la Iglesia de Roma.

3-La carta que escribe al gobernador Balcarce a fines de 1820. Esta declaración es esencial para entender la relación con las culturas indígenas  del lugar y su postura americanista.

 

Profetismo Americanismo y Puritanismo  

Estos son tres puntos fundamentales de su pensamiento, por ejemplo la escritura del Evangelio de Francisco Ramos Mejía es hermética, según Ricci esto tiene que ver con la intención de evitar persecuciones. La seguridad de estar viviendo los últimos tiempos del mundo y la misión que requiere la existencia se manifiesta en todo el escrito.

En el se dan todas las características del profeta

1( comunicación personal con la divinidad

2( mensaje con pretensión de autoridad religiosa

3( deseo de reformar la comunidad

4( creencia en un inminente cambio radical en el orden existente)

La independencia americana es un punto esencial de su doctrina milenarista, en franca oposición al viejo mundo representado por los monarcas europeos y el catolicismo romano.

Todo lo ligado a ese viejo mundo, es símbolo de esclavitud y tiranía, que debe desaparecer como paso necesario para la instauración de un nuevo mundo( = América). Su indigenismo es perfectamente coherente con esta visión del  mundo.

Su Pensamiento político y religioso gira en torno a la noción de Patria, de los derechos del individuo y de la representación de los mismos.

Su bagaje intelectual fue influenciado por pensadores vinculados al iluminismo francés. Ramos Mejía  supo darle un lenguaje y una conciencia cristiana, profética y milenarista a los postulados de ciertos influyentes pensadores iluministas, como aquellos planteos rousseaunianos sobre los derechos, la voluntad individual, y la falacia de la representación colectiva. 

Un puritano argentino en tierras pampas 

En las creencias de Ramos Mejía se encuentran similitudes con el protestantismo sobre todo en las notas y comentarios de la obra de Lacunza, los puntos donde se manifiesta esta afinidad son los siguientes

1La Biblia  representa la única norma de fe y doctrina

2La salvación se obtiene por la fe en Cristo

3 Solo Cristo y los apóstoles constituyen el fundamento legítimo de la Iglesia Cristiana.

4) Rechazo del dogma de la transubstanciación por considerarlo idolátrico.

El dominico Francisco de Paula Castañeda su perseguidor lo acusa ¨lo acusa de haber quemado las imágenes y eliminado el santoral ¨católico¨.

Todas estas cuestiones nos hacen pensar en un sistema religioso cristiano en parentesco al concebido por el protestantismo, particularmente el movimiento puritano inglés surgido un  siglo medio después de la reforma.

Esta es la opinión de Clemente Ricci, el principal biógrafo de Ramos Mejía quien exageradamente considera  que estamos ante un puritano anglosajón transplantado a las pampas, tal vez la diferencia está en que el puritano latino tenía una actitud de simpatía hacia los indígenas, que no tenían los puritanos anglosajones.

Por estas cuestiones, Ramos Mejía es considerado un precursor del protestantismo en América Latina, por ejemplo algunos grupos protestantes afincados en la Argentina se sienten identificados con su figura: ese es el caso de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. 

Conclusiones 

La personalidad de Ramos Mejía, prácticamente ha sido desconocida por la historiografía  argentina, sin embargo su caso es un ejemplo de la validez de la tesis de Rómulo D. Carbia, este historiador afirmaba que cuando se derrumbaba un sistema religioso, lo que surge no es el ateísmo, sino la herejía.

La Revolución de Mayo produjo el cese de relaciones entre el clero de la metrópoli y el del virreinato, Benito Lue, último obispo español del Plata, tuvo en contra a buena parte del clero y como tenía Cabildo Eclesiástico y Junta de  Gobierno en contra,  solo tenía como opción aguantar.

La indisciplina cundía y pronto los párrocos  que protestaban contra los obispos, encontraron a su vez  que los tenientes curas se le venía sublevando a la vez. El desorden penetró en los conventos y a la clásica rivalidad de las ordenes, sucedió el conflicto interno en los conventos. De  modo que don Francisco significó un resultado inesperado del impacto que produjo la Revolución Mayo en la Iglesia Argentina.

Por último deseo señalar que a don Francisco su religión no lo sobrevivió, incluso su enseñanza no  perduro en el seno de su propia familia, sus hijos heredaron las estancias, lucharon contra Rosas pero jamás mostraron tendencias teológicas y con respecto a sus nietos Francisco célebre historiador y jurista y José María famoso médico psiquiatra, era hombres de ciencia ajenos a preocupaciones religiosas..

Tampoco tuvo continuadores entre los que vivieron a su sombra escuchando sus enseñanzas. El tiempo se encargo de demostrar que las conversiones habían sido superficiales. 

Bibliografía 

Álvaro Barros: Fronteras y territorios federales de las pampas del sur, Bs. As 1957, Pág. 159.

Abel Chaneton: En torno a un papel anónimo del siglo XVIII, en Ensayos Históricos, Bs. As 1934, Pág. 120.

Yuyú Guzmán: El País de las Estancias, Ed. Emece. Bs.As 1999, Pig. 117 a 134.

Daniel Monti: La preocupación religiosa en los hombres de Mayo, Ed. la Aurora, Buenos Aires  1966.

Clemente Ricci: Francisco Ramos Mexía y el Padre Lacunza, Bs. As 1929 y Francisco Ramos Mexía: un heterodoxo argentino como hombre de genio y como precursor, Buenos Aires 1929.

José María Pico ¨ Los Tapiales. La histórica chacra  de Francisco Ramos Mexía¨, en la Matanza´´ en Todo es Historia, Año XXI Nª 239, Abril 1987.

                             ´´ Cuando los místicos van al desierto´´, en el diario la Prensa del 16 de Marzo de 1986

María Sáenz Quesada: Los Estancieros, Editorial Sudamericana, 2º Edición 1998, Bs. As, pag. 87 a 92.

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Miguel Ángel Scenna: El primer hereje argentino en Rev. Todo Es Historia, Bs. As 1968,nº 13, pag 78-92.

César Ceriani Cernadas, Centro Argentino de Etnología Americana, Revista Mitológicas, Volumen 14¨ Inventando una tradición al Adventismo Argentino¨ pag 61 a 82.