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El Capitalismo Mundial Hasta la 1ra Guerra 

Materia: Historia Económica Mundial
Profesor: Pablo Bustos
Alumno: Prof. Ricardo Primo 
-1995-
 

Desarrollo: 

El inicio del siglo XX estuvo marcado por la prosperidad surgida bajo los postulados del liberalismo clásico.
 Principalmente los países europeos, habían tenido un gran crecimiento hasta entonces habiéndose difundido a otras naciones y al resto del mundo gracias a la demanda de productos manufacturaos que ellos tenían.
 Por otro lado, fueron años de grandes movimientos migratorios. Los Estados Unidos habían potencial izado su productividad basándose en sus enormes recursos naturales, altas tasas de inversión fuerza de trabajo calificada y los inicios de la investigación y el desarrollo industrial. Por otro lado, los europeos experimentaron tasas de inversión notablemente inferior que los Estados Unidos.
 En América Latina se mantuvo en ritmo mayor de crecimiento del PBI que los países avanzados.
 El “motor de crecimiento” lo constituía la expansión de la demanda mundial de alimentos y materias primas que brindaba oportunidades a la agricultura campesina.
 En los países mas avanzados, la política económica estaba basada en la responsabilidad fiscal y moneda dura.

El gasto social era mínimo, cubriendo solamente la educación elemental y el cuidado de la salud, con una insignificante provisión para las pensiones o los pagos de bienestar.
 El estado casi no poseía una actividad reguladora y su participación en la actividad empresarial era pequeña incluso en algunos países avanzados (por ej. Alemania). Una excepción lo constituía Japón donde el gobierno desempañaba un importante papel para el desarrollo.
 Existía libertad de mercado y las transacciones comerciales se caracterizaban por instituciones estables, manejándose por excelencia bajo el patrón oro.
 No existían los organismos internacionales que “administraran” un “sistema” mundial y nada equivalente al Banco Mundial. En cuanto al comercio internacional no había restricciones y el tratamiento arancelario de la nación más favorecida sólo conocía violaciones insignificantes, en un marco donde la migración era virtualmente ilimitada y grande.

 En todos los imperios coloniales que dominaban las grandes potencias se imponía el libre comercio y en países nominalmente independientes como China, Egipto, Irán, Japón, Tailandia y Turquía.
 El proteccionismo era practicado en los Estados Unidos, la URSS y los latinoamericanos que poseían libertad política para imponer aranceles elevados.
 Los aranceles latinoamericanos eran elevados porque  constituían una elevada fuente de ingresos fiscales pero estos no era estables y reflejaban las presiones de los distintos grupos económicos que operaban en estos países.

 “La política económica latinoamericana no difería mucho de la norma europea en varios sentidos. Los países usaban los aranceles tanto para obtener ingresos como por razones proteccionistas. La mayoría de ellos se adhirieron a las reglas del patrón oro de financiamiento cautelosos, tenían escasa injerencia gubernamental incluso en el desarrollo de la infraestructura y otorgaban una libertad ilimitada tanto a la inversión como a las remisiones extranjeras. No tenían bancos centrales y gran parte de sus actividades en banca comercial, trasporte marítimo y seguros se encontraba dominada por compañías europeas. Sus gobiernos eran generalmente oligarquías terratenientes y exportadoras, estrechamente ligadas a intereses comerciales europeos, cada vez más norteamericanos. Es sumamente probable que Brasil haya sido el país latinoamericano que haya tenido la política económica más activista e independiente” (1).

 Asia tuvo un crecimiento económico mas lento en virtud de la pobreza de sus recursos naturales y el verse afectado por algunas formas de colonialismo.
 Las potencias europeas colonialistas mas importantes eran; el Reino Unido, Francia, Holanda, Alemania. Estados Unidos tenían también su gran papel, junto a otro país como Turquía y Portugal.
 Este colonialismo significaba la privación de su soberanía económica y política, pero ellas no constituían lo que puede llamarse un “sistema”, ya que cada gran potencia definían su relación con las colonias y su práctica colonial a menudo variaba dentro de un mismo imperio colonial.
 Este colonialismo, tenía ya su larga historia que se remontaban a las prácticas monopólicas mercantilistas. Si bien el Reino Unido había abandonado estas prácticas antes de la abolición formal de la Compañía de las Indias orientales en 1857, sus posteriores políticas de libe comercio, no discriminatorias, estaban acompañadas de mercantilismo. En el trasporte marítimo, la banca y los seguros los intereses británicos disfrutaban ya de un monopolio de facto.
 La discriminación racial se practicaba en base a los manejos de hombres blancos, operando contra la empresa local, y aprovechando la falta de educación entre la población nativa, practicándose en oportunidades una discriminación directa en las políticas de compras gubernamentales.
 La 1ra Guerra mundial y sus secuelas ocasionaron 25 millones de muertos en los países europeos. Durante la misma cesó el flujo internacional de capitales, y se interrumpió el flujo de bienes y servicios abandonándose el patrón oro.
 En los países que intervinieron en el conflicto se expandió el papel del gobierno en la producción, se relajó la disciplina monetaria y fiscal surgiendo una inflación generalizada y a menudo dramática.
 Se fortaleció el poderío de los Estados Unidos y de Japón.
 Las potencias europeas estaban débiles por los daños de guerra y la pérdida de activos extranjeros. El mapa mundial cambia con la desaparición de los imperios austriaco, alemán y turco. El imperio ruso reduce su tamaño y en 1917 surge la Unión Soviética.
 Cambiaron poco las barreras comerciales y en el Reino Unido continuaron los aranceles de tiempos de guerra, siendo una economía muy abierta a pesar de establecerse una moderada preferencia imperial. En los Estados Unidos no se elevaron extraordinariamente los aranceles en 1922.

En la posguerra (1925-1928) se restableció el patrón oro.
 Se va a atribuir una gran importancia al restablecimiento del antiguo orden mundial, pero los arreglos fueron una réplica fallida del sistema de preguerra. Ya no había un solo banquero central como lo había sido el Reino Unido antes de la guerra. Francia, el Reino Unido y los Estados Unidos formaban el nuevo núcleo, pero estos países no actuaban de acuerdos a las reglas conocidas.
 Francia y los Estados Unidos esterilizaron sus reservas de oro pero las monedas estaban muy desalineadas; el franco subevaluado y la libra esterlina sobrevaluada lo que provocaba la fuga de oro hacia Francia.
 Las exigencias de reparaciones de guerra a Alemania volvían demasiadas ásperas las relaciones económicas internacionales.
 Asimismo existían grandes deudas entre los mismos aliados (sobre todo de Francia y el Reino Unido con los Estados Unidos).
 Por otro lado, la capacidad de Gran Bretaña para los préstamos había declinado y su papel reemplaza por los Estados Unidos.
 La experiencia económica de los veinte en Europa difería según el país. En los Estados Unidos hubo auge y prosperidad. En Francia e Italia fue un periodo de laza de precios, política monetaria y fiscal expansiva con un crecimiento económico razonable y bajo empleo.

 En Alemania hubo gran inversión y rápida expansión, sólo interrumpida por la hiperinflación de 1923. El Reino Unido vio estancada su economía durante los veinte.
 Se creía entonces que los presupuestos equilibrados, la estabilidad de los precios y el restablecimiento del patrón oro eran lo fundamental. Pero el error principal, particularmente de Gran Bretaña era la insistencia en un retorno a la paridad exacta de la libra de antes de la guerra.
 La depresión de 1929- 1932 interrumpió este orden precariamente restaurado. 

(1) Maddison Angus, La Economía Mundial en el Siglo XX, Fondo de Cultura Económica, México, 1992.



                                                                                   
                                                                               
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