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EDITORIAL
 

 

   Dr. Mario Santiago Gosa
Presidente
    Ateneo Historia y Verdad

 Discurso de homenaje a la sanción de la constitución

En este aniversario de la sanción de nuestra constitución histórica de 1853, me parece que el mejor homenaje a tan importante hecho histórico es hacer una reflexión sobre las funciones que cumple una constitución en el desarrollo de una sociedad.
    En principio cumple una función legitimadora, no sólo en el orden interno también en el orden internacional, por ejemplo para cumplir uno de los requisitos de ingreso a las Naciones Unidas. Es la norma fundante del orden jurídico, al que legitima por que es la fuente de su validez.
    El constitucionalismo que tiene sus raíces históricas en la ilustración y el racionalismo, nace con la modernidad, concibe a los seres humanos y a los pueblos como entidades dotadas de libertad, capacidad de organización y dirección de sus propias conductas y destinos, por eso a consecuencia de su aparición histórica, el principio de legitimidad del poder basado en el origen divino de la autoridad es reemplazado por  un nuevo principio de legitimidad, el poder de los gobernantes  tiene su origen en la voluntad de los gobernados.
    Una función organizativa, en cuanto determina la forma de Estado, de gobierno, los  órganos estatales, sus funciones y competencias, los modos de acceso al poder, su ejercicio y transmisión. Define la estructura de poder, diseña la operatividad del Estado, prescribiendo, quien, como y cuanto manda.
    Una función jurídica, determinando los procedimientos y órganos para la creación de la legislación, la jerarquía de las normas, y el ajuste de las mismas a la ley fundamental, esto es la necesidad de la constitucionalidad de las leyes.
    Una función garantizadora en cuanto señala los principios, derechos y garantías reconocidos como esenciales,  con respecto a las garantías hay que tener en cuenta que  son medios fundamentales para asegurar la vigencia de los derechos
    Una función ideológica, como estructura de valores, determina los fines del Estado, puntualiza cuales son sus metas supremas y prioriza ciertos fines sobre otros en cuanto traduce un ideario determinado, que pretende  inducir a los comportamientos de los seres humanos en orden a los objetivos deseados del desarrollo de la sociedad, del grupo social o de la persona humana.
    Entre los valores que integran el ideario de nuestra constitución podemos mencionar, la libertad, la igualdad de oportunidades, el principio de no discriminación, la unidad nacional privilegiando el consenso y el dialogo sobre la confrontación, la república, la democracia y su protección, la participación popular, el federalismo tan ausente en nuestra realidad política, los derechos humanos, el desarrollo productivo, la justicia social y la ética pública.
    Por último existe la función transformadora por que las constituciones no pueden limitarse a consagrar lo existente y a cristalizarlo, sino que tiene que tener un mensaje y un espíritu de motivación para la realización de cosas futuras, la norma jurídica no puede limitarse a ser el mero reflejo de una realidad preexistente, la norma es siempre más o menos reforma y por tanto incitadora de nuevas realidades que se verifican en la etapa posterior a la sanción de la constitución y que a través de la adopción de cláusulas y principios busca obtener determinados objetivos en lo que respecta a las relaciones, políticas, económicas y sociales.
    Para que esta función se cumpla es necesario que los valores y objetivos constitucionales se conviertan en creencia social compartida por los ciudadanos de un estado.
    En definitiva la pretensión del constitucionalismo, no es sólo la de controlar, sino también la  de encauzar y dar un sentido al poder estatal, para que este sentido  pueda hacerse efectivo y  aplicarse con estabilidad, generalidad y permanencia se requiere el sentimiento y el acto de adhesión tanto de la población  como de quienes  ocupan los poderes estatales de gobierno y control.

(Discurso pronunciado por el Dr. Santiago Mario Gosa en el aniversario de la sanción de la Constitución Nacional el 1 de mayo del 2008)